Cuando nos planteamos los recursos para usar en clase, seleccionamos cuidadosamente los materiales curriculares y complementarios que queremos utilizar u ofrecer a nuestro alumnado en función de toda una serie de criterios, conscientes o subliminales, que hemos ido perfeccionando a lo largo de años de experiencia docente, y que abarcan desde la significatividad de las imágenes hasta la tipología y tamaño de las tipografías utilizadas, pasando por todo tipo de consideraciones sobre los contenidos y las metodologías propuestas y utilizadas en las actividades.

Sin embargo, cuando se trata de seleccionar actividades digitales la gran mayoría de los docentes dejan a un lado todos los criterios para limitarse a aceptar lo que incluya los contenidos que necesita.

Vamos, por tanto, a reflexionar someramente sobre lo más básico que deberíamos mirar a la hora de seleccionar materiales TIC apropiados y de calidad. El reto es conseguir recursos que incrementen las oportunidades de aprendizaje de nuestro alumnado: no todo el material digital tiene realmente un valor educativo ni contribuye al desarrollo de las competencias de nuestro alumnado.

Cuando estamos eligiendo material digital efectivo, debemos fijarnos inicialmente en:

  • Definir los objetivos. Este es el primer paso y el más importante. La planificación estratégica en el uso de las TIC es fundamental para que las actividades propuestas sean un éxito. Debemos hacer este planteamiento con una perspectiva amplia, teniendo en cuenta que algunas aplicaciones que no son convencionales pueden resultar muy útiles para trabajar competencias transversales.
  • Definir los contenidos. Los contenidos que se trabajen en los materiales digitales deben estar en consonancia con aquello que pretendemos trabajar y lo que se está haciendo en el aula con otros tipos de recursos, de manera que formen un conjunto homogéneo.
  • Tener en cuenta la metodología didáctica a utilizar. Aprovechar el potencial creativo de las apps para innovar en el aula. Las características audiovisuales de los dispositivos permiten aplicar metodologías didácticas más innovadoras.
  • Tener en cuenta las características del alumnado al que va dirigido: capacidades, intereses, estilos cognitivos, conocimientos previos, experiencia y habilidades requeridas para el uso de los materiales, etc.
  • Elegir apps seguras. Hay que asegurarse de que las aplicaciones que se van a utilizar son adecuadas para la franja de edad de los estudiantes, evitando todas aquellas aplicaciones que requieren contraseñas, datos personales, instalaciones de complementos o que permiten chatear con desconocidos.
  • Buscar apps que puedas utilizar offline. Es importante tener un plan B por si Internet no funciona. Elegir aplicaciones que también se puedan utilizar offline permite asegurar que el funcionamiento de la clase no se verá perjudicado por culpa de incidencias técnicas.

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