El aprendizaje mixto, en inglés conocido como blended learning, alude a la combinación en una misma metodología didáctica de la educación presencial, en la que el docente y el alumnado están en un aula, y de la educación online, en la que se utilizan medios digitales a través de internet. El objetivo primordial de esta propuesta metodológica es aprovechar las ventajas de estas dos modalidades, que son perfectamente complementarias. La clave del éxito de los programas de b-learning se encuentra precisamente en obtener lo mejor de los dos mundos.

Veamos qué nos aporta cada una de estas metodologías a la organización mixta o b-learning:

  • Por una parte, la interacción física en un aula permite la interacción directa del docente con el alumnado y viceversa, así como las interacciones de los alumnos entre sí; estas interacciones son indudablemente enriquecedoras, en muchos aspectos indispensables, para adquirir y desarrollar los conocimientos programados, permitiendo una efectiva transmisión de conocimientos, una atención personalizada en función de las necesidades de cada alumno, y fomentando el trabajo en equipo.
  • Por otra parte, la organización didáctica online permite una mayor flexibilidad para hacer las tareas de manera individual, enviar y recibir trabajos, tareas y feedback de manera individualizada ampliando enormemente las posibilidades temporales, así como actualizar los contenidos mucho más rápido.

La combinación de estos dos métodos de enseñanza, según algunos estudios, ha demostrado ser más eficiente que el aprendizaje presencial y aumentar la motivación e implicación de los estudiantes. Algunas de las ventajas que los autores atribuyen al blended learning son:

  • Flexibilidad: El permitir actividades asincrónicas, posibilita que el estudiante avance a su ritmo, lea y relea los contenidos colocados en la plataforma, de tal forma que pueda ajustar las tareas a su ritmo de trabajo y dedicar más tiempo a aquello que le supone un mayor desafío, pasando más rápidamente por lo que le resulta más fácil.
  • Movilidad: Se eliminan las barreras espaciales y de horario.
  • Ampliación de cobertura: Como consecuencia de lo anterior, se puede llegar y atender un mayor número de estudiantes, algo muy relevante organizativamente en educación superior.
  • Eficacia: dado que es el mismo estudiante quien dirige su aprendizaje, es predecible que ese aprendizaje sea significativo.
  • Diversidad de presentación de contenidos: dada la posibilidad de “colgar” información diversa en la plataforma, permite que los estudiantes se apropien del conocimiento según sus propias preferencias o estilos de aprendizaje, es decir, leyendo (presentaciones y documentos), viendo (videos) y haciendo (simulaciones).
  • Actualización: La información y actividades diseñadas en la plataforma son fácilmente actualizables.
  • Interacción: Si bien las plataformas educativas tienen herramientas de comunicación bien definida (chat, foros) y con bondades reconocidas, también es cierto que en algunas oportunidades es necesario interactuar con los tutores o los compañeros de manera presencial (básico partir de esta interacción si hablamos de etapas de educación inicial).

En conclusión, el objetivo principal de esta modalidad es combinar las ventajas de la enseñanza on-line (flexibilidad, acceso a recursos, …) con las de la enseñanza presencial (proximidad, cercanía, interacción directa).

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